Empecé mal con el horario, despertaba a las 11:10. A los 5 minutos estoy esperando el metro con dirección a Manuel Montt donde trabaja la Maka, que me iba a prestar las ocho lucas. Nunca habia corrido desde mi casa al Metro Plaza Egaña, ni tampoco desde el Metro Manuel Montt hasta el restaurant Cibo ida y vuelta, necesitaba el tiempo que había perdido. Subiendo las escaleras del Metro, escuchando el volín de un músico que pedía limosna me motivé a correr para llegar donde trabaja la Maka.
- Pablo hueón, te quedaste dormido! Toma las ocho lucas.
Feliz, con mi cara sudando y sin aliento alcanzé a decirle gracias a mi amiga (sin ella no hubiera podido viajar). Llegué a Metro USACH, esquivando maletas que me seguían, logro comprar el ansiado boleto y logro subir al Bus que me esperaba con destino al Tabo.
Nosé si han sentido alguna vez ese calor de auto estacionado al Sol y que debe partir, cuando parte la marcha te empieza a llegar viento en tu cara, pero se queda ahí sientes el calor muy fuerte. Bueno así me sentía por 20 minutos, con una guagua llorando y un anciano al lado mío puteando al chofer que pusiera aire acondicionado. Lo único refrescante que tenía era mi cachantún más. Apareció el aire entrando por la ventana y quedé raja, dormí todo el viaje.
Llegué al Tabo y misntras escribía en hojas de papel mensajes, la idea era que al darle la sorpresa yo me hacía el mudo y puras cosas tontas. Llegué a su condominio y el conserje ya me conocía asi que subí, toqué la puerta, abrieron pero nadie salió, asi que la cerré y volví a tocar... abrieron y nadie salió, hasta que entré con el cuaderno abierto diciendo "Hola!"... me vió la mamá y escuché un "sabía que ibas a venir", mi corazon palpitaba a mil, como siempre cuando la veo... atiné a abrazarla y hacerle el juegito estúpido de los mensajes.
Luego de todo ese show le pedí que fueramos a la playa, a caminar por la arena, que el mar toque nuestros pies, diciendole palabras bonitas, de cuanto la extrañaba, de cuanto quería estar con ella... pero me dice que había prometido juntarse con sus amigas de la playa, pero que podiamos estar juntos igual. Ahí sentí que algo andaba mal, porque si mi polola llega del Tabo a santiago no le diría que tengo que juntarme con amigos, pero bueno, le pedí explicaciones y no me la dió... yo quería estar con ella pasara lo que pasara, asique tuve que pasar el día con sus amigas.
Al principio no me gustó mucho, esperar a una se sus amigas, con las teleseries y cumbia de ambiente no era muy grato, pero con el rato me aconstumbré y al final me gustó.
Conocí muy poco también a una persona que es super especial para mi polola, su abuela. Me contaba que había estudiado en la Chile, después la derivaron a la Católica, al final fué profesora muy distinguida, me habló de su vida laboral, todo súper interesante, una gran persona. Me enseñó a controlar a la Evaluna (perrita de la Caro).
Comí churrascos y me vine a Santiago, un poco con la duda de lo que le había pasado y nunca tratando de hacer un prejuicio de porqué estaba así.
No me arrepiento de haber ido, es una persona muy especial para mí y tengo que aprender a entender. Ojalá hablemos, porque quedo algo pendiente.
Igual no fué el San Valentín que me esperaba pero me conformo con el hecho de solo sentir sus labios, sentir esa Paz cuando estoy con ella.
11:03.- Piso Santiago, Metro las Rejas y apuradísimo subo al vagón del Metro ya que cerraban a las 11:04, me encontré con un Ex-Alumno de mi colegio y nos fuimos hablando todo el camino.
0:35.- Llego a mi casa muerto de cansado.
1:00.- Recuerdo lo que hice en el día, me sentí muy mal, atiné a hablar con mis amigos que pudieron hacerme sentir mejor, atiné a acostarme porque ya era muy tarde.
Aprender algo en la vida,
Entender el Amor,
Descubrir el mundo
Junto a vos.
viernes, 15 de febrero de 2008
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