
El viernes me transformé en el pasajero de metro que habla fuerte y todos lo escuchan.
-"Un discurso?, dale poh, pa' ahora?, Tas loco hueón, pal rector? Me cae más mal ese hueón".
8:10.- Atrasado me senté en la sala de lenguaje a escribir. Justo después teniamos esa prueba que no había alcanzado a estudiar de biología. En medio de la prueba me piden el discurso que había escrito al final de puro ocioso. Se lo entregué al profesor y él al Coordinador.
Salgo de la sala después de haber entregado la hoja que solo tenía la respuesta uno y me dirigo a coordinación pa cachar que hueá al final. Me pidieron que entrara a la oficina del coordinador. Abro la puerta y estaba el profesor de religión, la señora de UTP y Franlkin, el coordinador del ciclo mayor.
¿Qué onda? ¿Qué pasó con el discurso al final?
- "Sientate y escucha nomás".
Trague saliva y me acordé de esas peliculas gringas en donde te sientan, todos serios y te interrogan por ser terrorista, en el cual si no soltai la pepa, te pegan de lo lindo.
Sáquenle lo de "terrorista", pónganle "realista". Sáquenle "pegan", pongan "sanciónan". Algo se parecía la película a lo que me pasó.
- Sr. Flores, es una falta grave el expresar mediante un discurso incoherencias y falacias sobre una visión tuya del colegio que no amerita decirla en un acto del colegio, menos en el "Día del Rector". Hay más oportunidades para que hables de eso, pero frente al colegio no es la más adecuada. Eso por eso que no vas a decir ese discurso, Me decía serio Franlkinstein.
- Además te he dicho Pablo, ayer hablábamos que tocar música en el acto y después decirle al rector que no te da oportunidades para ocupar el piano, no es lo correcto. Me decía el de Religión.
- "Pero Pablito! yo sé que eres súper inteligente, y ver estas cosas me hacen pensar diferente. Yo tengo una súper buena imagen de tí, pero las cosas que escribes no deberías decirlas en un discurso", replicaba la de UTP. (Es la estrategia típica de las profesoras de básica para que después te digas, "¿En verdad soy inteligente?, mira que bueno".)
- A ver, qué onda, desde Marzo que he querido hablar con el Rector, siempre está ocupado, en realidad es la visión de toda la media, no digo nada malo, ni tampoco ofensivo para que se moleste el Padre Rector, dije alteradamente adolescente.
Lo siento Flores pero no lo vas a poder decir.
Cuando quieran hacer hablar a la Media, llámenme. A todo esto, ¿Me puedo llevar el discurso?.
- No.
Bajé las escaleras y ví como todo el colegio aplaudía al rector. Yo sentado y viendo el colegio vacío después del escenario. Me sentí solo, como perrito de Chaitén, que le quitan algo, que no puede hablar y que está solo sin sus seres queridos. Subí a coordinación, abrí el cajón de la oficina, saqué ese papel, abrí mi cuaderno de Plan Humanista y escribí lo que salía en ese papel manoseado.
"Hace poco más de dos horas Piraña me llamaba para hacer un discurso al Rector. De principio me rehusé a hacerlo, pero al bajarme en la estación Pedro de Valdivia y entrar atrasado, me picó el bichito por el discurso. Llegué a la sala de Lenguaje, me senté y me detuve a pensar.
¿Qué era el colegio antes del Padre José Agustín?
Hoy no quiero hacer un doble discurso sobre el Rector, diciendo frente a mis compañeros que no me dejan tocar piano, los problemas con el Centro de Alumnos y ahora hablando bonito. Hoy quiero hacer una distinción por el esfuerzo, sí, esfuerzo.
Más del 50% del alumnado se preguntará, ¿Qué esfuerzo?
Hace algunas semanas, hablando con un profesor se tocó ese tema. ¿Cómo era el colegio antes del Padre Rector?.
Hoy creo que es momento de hablar sin censura, y por qué no, destacar el esfuerzo de un rector del que si no fuera pro él, no estaríamos aquí reunidos. Quiero agradecer por superar esa crisis económica que casi desaparece los 108 años de vida que lleva el colegio.
Con más de algunos compañeros hemos acordado que el colegio tiene que dar más espacio a los alumnos, caso personal con la música. Creo que hay que acercarse al alumnado, y por qué no, tomarse un recreo con la Media, que para ser objetivo, tiene una buena imagen de usted, pero ausente.
Yo no quiero mostrarme como el adolescente revolucionario que se le le da un espacio para hablar, pero es bueno crear estas instancias en que la media levante la mano y diga "Quiero decir algo...". Hoy estoy en cuarto medio y usted en el segundo tiempo de su mandato. Yo me veo cada día alejado por el colegio, pero agradezco la educación que ha dado valoricamente. Los valores y la capacidad de actuar bajo los principios cristianos es lo que más pide la sociedad. Actuar como líder y velar por el bien común es lo que de alguna forma nos da el colegio.
Tenga por seguro que la Media, de los que me escucharon, tendrán otro perfil de Padre José Agustín, un rector que con esfuerzo y amor a su vocación salvó al colegio.
Gracias."
¿Qué hay de malo?




