
Siento felicidad y delsilución. Todavía me acuerdo ese día que le preguntaba sobre su acreditacion a un fotógrafo de Terra.cl, mientras miraba la máscara que me había prestado el Seba, un vecino ahora consumido por la moda urbana de multitudes. Esa máscara que debía ocupar diez minutos después frente al MINEDUC un día nublado después de haber llovido la noche anterior. Me acuerdo de esa batucada que por muy imporvisada que estuviera, hacía despertar a toda la muchedumbre presente... me acuerdo de la manifestación, del sudor que tenía dentro de la máscara, de la verguenza que sentí al principio, de los flash que iluminaban el atardecer invernal de santiago, esos flash y cámaras que nunca aparecieron después. Del café en la sala del Seremi de Educación, de la presencia de la OSEP y yo con la camisa entre sudor y barro.
Bonita experiencia con la que me siento a meditar cada vez que algo sale mal de lo que lucho hace casi tres años.
El famoso pase escolar que he llevado a mi espalda por voluntad propia hace casi tres años. Algo que me ha ayudado a seguir adelante frente a los detalles que se adelantan a tu camino para que no puedas seguir. Hoy tengo uno más, no es el primero ni el último, pero prometo por la persona que esta leyendo esto ahora que voi a seguir huebiando hasta tener el pedaso de plástico con mi foto y datos personales.
El miércoles me dí cuenta que ya el 30% de los alumnos de colegios particulares tenían el pase es sus billeteras. El viernes el 70%. Y no llegó a mi colegio.
Mala cuea, poca suerte, pongale el nombre que desee.
Lo que más me empelota es tener que ser el "mediador" entre la JUNAEB y el colegio, es obvio, porque el pase escolar no vende al colegio y bla bla bla
ABURRO!
Una de las cosas que me carga de mí es que aburro a los demás escribiendo hueás locas, lo peor es que había prometido no escribir más hueás así.


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